Por qué son peligrosas las distracciones
- Conducir distraído puede:
- reducir el tiempo de reacción
- hacer que sea difícil mantener una velocidad constante, lo que lleva a reducir la velocidad o a acelerar cuando no se debe
- provocar salirse del carril o de la carretera
- hacer que el conductor pase por alto los cambios de luz de los semáforos, ya sea por no moverse cuando se pone la luz en verde o por pasarse el semáforo cuando está cambiando a rojo
- hacer que el conductor no vea a los peatones, a los ciclistas o a los motociclistas
- impedir ver que los vehículos de delante desaceleran, lo que aumenta el riesgo de colisión por alcance.